Cada hora nace un bebé con Chagas en alguna parte del mundo, una cifra que ronda los 9000 anuales. En la Argentina, el país con el mayor número total de personas infectadas por el Trypanosoma cruzi , esa cantidad ronda los 1400 por año, o casi cuatro por día. Uno cada seis horas.

Estas cifras son injustificables, especialmente si se tiene en cuenta que existen métodos de diagnóstico y tratamiento efectivos. Para reducir ese número a cero en la próxima década, la Fundación Mundo Sano lanzó ayer una campaña centrada en las mujeres y los recién nacidos.

Ningún bebé con Chagas, tal el nombre de la iniciativa, tiene como objetivo que de aquí a 2030 todos los bebés que nazcan con la enfermedad puedan tratarse y curarse, así como que todas las mujeres en edad fértil accedan al diagnóstico y tratamiento.

“La campaña busca eliminar el Chagas congénito como problema de salud pública -detalla Marcelo Abril, director ejecutivo de la Fundación, que hace 25 años trabaja en enfermedades desatendidas-. Tiene dos etapas: la primera consiste en garantizar el diagnóstico y tratamiento de los chicos que nazcan con la infección y a las mujeres embarazadas o en edad fértil. Si somos exitosos en llegar a todas las mujeres estaríamos eliminando el Chagas congénito. Lo ponemos como un primer gran objetivo porque hay una oportunidad de oro que son los controles durante el embarazo. Por supuesto que también hay que trabajar antes de que estén embarazadas. Por eso, queremos ampliar la detección del Chagas: que no esté únicamente en manos de los infectólogos, sino también de los pediatras, de los ginecólogos…”.

Durante la presentación, en la que estuvieron presentes Mirta Roses, exdirectora de la OPS, los exministros de Salud Ginés González García y Juan Manzur, Leandro y Pedro Cahn, director ejecutivo y científico, respectivamente, de la Fundación Huésped, y la actriz Carla Peterson, entre otros, el escritor y músico Luis Pescetti destacó que la iniciativa está inspirada en un ideal democrático: “Que tu origen no marque tu destino”. subrayó.

Según el boletín epidemiológico de la OMS de 2015, esta Tripanosomiasis americana afecta en la Argentina a 1.505.235 personas. Nos seguirían Brasil y México, dos países con poblaciones considerablemente mayores, pero en los que hay 1.156.821 y 876.458, respectivamente. Luego, Bolivia (el de más alta prevalencia del mundo), con 607.186, y Colombia, con el 45,7% de las personas infectadas de la zona andina. Estas cifras están discutidas porque se notifican solo los casos agudos, que es cuando recién pica la vinchuca y existen síntomas, pero no el resto de los casos, de modo que si un paciente no fue diagnosticado en el momento de contraer la enfermedad, nunca más aparece como caso de Chagas en el sistema de salud, a menos que se presenten complicaciones. Por otro lado, se estima que hay un subregistro de casos. Y aunque desde 1962 existe un programa nacional de Chagas, lo cierto es que el número de pacientes no desciende como sería esperable.

Un mal sin fronteras

Es más, la enfermedad, que hasta no hace mucho estaba confinada en el continente americano, ahora no tiene fronteras. Hay casos de Chagas en Japón, en Australia, en Italia, en Suiza… Y vinchucas en Texas, Arizona, Nueva Orleans.

“A diferencia de lo que ocurre en otros países -destaca Abril-, en nuestro territorio se dan áreas con características de zona endémica y también tenemos casos en centros urbanos donde no hay historia de transmisión vectorial (a través de la vinchuca) reciente. Desde cierto punto de vista, si uno está en Comodoro Rivadavia, la atención del Chagas debería manejarse igual que en Barcelona”.

Gracias a los progresos en el control vectorial y transfusional, una de las vías de transmisión más importantes en la actualidad es la vertical o congénita; es decir, la que se da entre una madre infectada con el parásito y el bebé en gestación.

“Si se detecta a una mujer en edad fértil con el Trypanosoma, inmediatamente se le da benznidazol o nifurtimox durante 60 días -explica Abril-. Contamos con evidencia de que el tratamiento previene la transmisión vertical. Está publicado. Si ya está embarazada, no se puede indicar tratamiento durante el embarazo, pero se le hace el diagnóstico al recién nacido y, si es positivo, se los trata a ambos. Para el bebé, cuanto antes se haga el tratamiento durante el primer año, mejor”.

“La finalidad de la campaña es que en 2030 ningún bebé nazca con Chagas; es decir, que el 100% de las mujeres en edad fértil hayan sido diagnosticadas y tratadas -afirma Silvia Gold, presidenta de la Fundación-. Presentamos un ‘Compromiso’ al que se invita a adherirse a diferentes organismos y personalidades para cambiar la realidad de esta patología. Hoy nos encontramos en una nueva etapa, porque disponemos de herramientas de diagnóstico y tratamiento, y porque hay consensos científicos, además de guías clínicas avaladas por la OMS, que demuestran que el tratamiento funciona, especialmente en niños, jóvenes y mujeres en edad fértil”.

El Chagas alcanza hoy a ocho millones de personas, de las cuales 1,2 millones son mujeres en edad fértil. En nuestro país, se estima que hay siete millones en riesgo de contraerlo.

Concluye Abril: “El binomio madre hijo es la puerta de entrada a la salud de toda la familia. Es la punta del ovillo. El Chagas tiene que estar en la atención primaria de la salud. Un adulto con Chagas es un niño que no fue tratado”.

La Nación: https://www.lanacion.com.ar/salud/intentaran-eliminar-el-chagas-congenito-en-una-decada-nid2232788

     

Mundo Sano es una fundación familiar que contribuye, con la investigación en terreno, a las políticas públicas dirigidas a mejorar la vida de las personas afectadas por enfermedades desatendidas, que son aquellas que afectan a los sectores más vulnerables de la sociedad. En la actualidad, Mundo Sano cuenta con una oficina central y cinco sedes en Argentina, además de una oficina en Madrid desde donde pone en marcha programas en España y África.

mundosano@mundosano.org